martes, 3 de agosto de 2010

¡CHIQUILLA TE QUIERO! (Segunda y última parte)

Por fin, el viernes en la noche la encontré en el Messenger

- Hola Tathy, qué pasó?
Por qué no me dijiste que venias? Taaaan ocupada estás?
Te noto media rara sabes?
- Hola, discúlpame, es que estaba muy preocupada por mi abuelo, y mis clases y todo se me juntó y no tuve tiempo para avisarte - ¿Estaba preocupada? Pues no parecía estarlo; su Nick expresaba todo lo contrario, escribía algo así como “Fuerza coco, súper feliz, labios compartidos NJM
- Bueno, si tienes algo que decirme dímelo Tathycita, pero no me evadas por favor – qué imbécil! Cómo no podía darme cuenta; bueno, si me daba cuenta, sólo que no quería aceptarlo
- Elberth, lo que pasa es que hablé con mi papá y tu sabes, no está muy de acuerdo, como tú decías yo sólo tengo 20 años
Bueno me tengo que ir, cuídate hablamos luego

Me quedé pasmado ¿qué estaba pasando? pensaba: “dice estar súper triste y que hablamos luego pero cuando quiero hablar; ella me evade, es más acaba de cambiar su Nick: Felicidad, te adoro JMYN, vamos coco tu puedes!

Quién demonios era JM y COCO?, por qué no me dice que ya no quiere estar conmigo?” – eran preguntas que me hacia día tras día, le enviaba mensajes, le escribía correos (que si los leo ahora me sonrojo de lo “cursi”, por decirlo menos, que pude ser), la llamaba, no me respondía y cuando me respondía le preguntaba, Tathy, por favor qué pasa dímelo – ella no respondía, se quedaba callada o simplemente atinaba a decir - No lo sé Elberth, soy una inmadura, lo sé, te quiero mucho pero no puede ser, no sé, no me preguntes más por favor – y me colgaba.

Yo sólo quería escuchar de ella que me dijera, “lo nuestro ya fue” – aunque ya había sido hace tiempo o ¿nunca lo fue?

- Aló Elberth? Discúlpame, te quiero, estoy con unas amigas, escúchame, quiero que me disculpes, blah, blah, blah… – no la entendía mucho, estaba borracha; recibí esa llamada que me sorprendió mucho y sobre todo que estaba borracha, nunca la había oído o visto así y para colmo despertó eso que aún lo tenía pero que había logrado dormirlo.
- ¡Carajo, por qué me llama si ya no quiere nada, ta’ mare, que no joda! – Me decía a mí mismo y volvía a pensar en ella… lo peor de todo que al día siguiente o los siguientes días no me respondía…


Tenía un amigo que me aconsejaba; bueno, en realidad me carajeaba

- Eres un huevón, me dijiste que sólo querías agarrarte a esa chibola y ahora tas cagao
- Ta mare, sí pes, no sé que me pasó, es que la verías pe on, su sonrisa, su mirada - solía decirle cuando comencé a enamorarme de ella - manya lo que puso a mi billetera - le enseñaba un pequeño sticker que ella pegó en mi billetera, creo que era de los que vienen en las agendas paulinas o algo así - pucha, es lo máximo. Hasta me regaló un corazón de cartulina grandazo pintado con full plumones on y para colmo estudia inicial
- Jajaja! ya te veo con tu billetera con huevaditas de maricón y tu corazón de cartulina en la mano jajaja!!!. Pero carajo, no juegues entonces con ella pes, te conozco y la vas a cagar a la chibola
- No compare, para nada, esta vez no la cagaré; además es chibola, cómo voy a joderla, es lo menos que haría. En serio – Y en serio que no pensaba nada malo con ella, me prometí a mi mismo respetarla, quererla, serle fiel



Luego de haberle contado lo que me estaba pasando en esos momentos de incertidumbre, para variar, me volvió a carajear, pero esta vez con carcajadas

- Jajaja!!! Eres un huevonazo, jajaja!!! te pagó con la misma moneda jajaja!!! que huevón!
- Ya no jodas compare, respeta mi dolor, sé que me lo merezco, pero jode pes
- Oe, al final no te dijo si sí o si no, que cagada
- Sí pues, eso es lo que me jode man, me hubiera dicho – “oe, no quiero saber nada de ti” - con eso suficiente. No estaría cagao
- Pero tú pregúntale en one pues carajo!
- Oe… Verdad no?

Hice lo que mi amigo como buen consejero y sabio “carajeador” y “huevoneador” me había dicho. Preguntarle en one

- Aló, hola Tathy, no me cuelgues por favor … sí, no te voy a molestar ni nada
- No mas por favor Elberth, me duelen tus ironías
- Tathy, es que, qué quieres que haga, sólo quiero que me aclares una cosa; me quieres, me has querido? Sólo quiero saber eso nada más y te prometo que ya no te molesto más
- No sé Elberth, no lo sé, soy una chica inmadura como tú lo dices, no lo sé
- Sí! o No!
- Elberth no me preguntes por favor…
- Sí! o No!
- No - lo dijo como apagándose
- Ves? Qué fácil era? Ok, cumplo mi palabra, sólo eso quería saber, chau


Escuchar ese "NO", hizo que mi cuerpo se aliviara, como si algo malo que estaba en mí, se había ido; sólo buscaba esa respuesta que tanto había alargado mi incertidumbre. Me quedé tranquilo



“…Mi dulce niña (Na Na Na)…Tu me fascinas (Na Na Na)… Por tu sonrisa, Por tu mirada linda (Na Na Na Na Na)… Mi dulce niña (Na Na Na) Tu eres mi vida (Na Na Na) Contigo niña, quiero pasar los días…” - finalizaba esa canción y mis recuerdos se iban con ella



En verdad que la incertidumbre mata, la espera desespera, como decía un pata de la universidad.

Luego de esa última conversación telefónica, literalmente me borró de su vida, vale decir: me borró o me bloqueó de sus contactos del Messenger, me eliminó de su hi5, cambió de número de celular, puso privado su hi5; yo quería saber de ella pero era imposible, quise ir a visitarla; no me atreví



Pasaron casi dos años desde esa última llamada; Un día estaba en el Messenger cuando la típica alerta de aviso me distrajo y vaya sorpresa; era ella, Tathy. Había vuelto a aparecer.

- La saludaré, dije – vaya milagro, hola Tathy cómo estás… y ese milagro?
- Hola, no soy Tathy, soy su enamorado
- Ah, perdón, hola
- Quién eres? Por qué Tathy te tenía como no admitido? No entiendo
- Ah, no lo sé, soy un antiguo amigo
- Ok, ya me voy, voy a volverte a poner como no admitido
- Ok

Luego de ese primer “acercamiento” a través de su enamorado volvimos, poco a poco a conversar. Era el 2008 Se acercaba su cumpleaños, quería darle una sorpresa, le preparé un video y lo colgué en el youtube. Mi plan era mandarle un mensaje una noche antes de su cumpleaños, para que el mismo día de su cumpleaños lo viera y bueno, se acordara de mí y de lo que se perdió, jajaja hasta ahora la molesto con eso de que me perdió. El mensaje decía más o menos así:

Se supone que preparé el videito porque no tenía cómo llamarte, pero luego me diste tu número y como que el feliz cumpleaños te lo tenía que decir vía telefónica, pero el video ya estaba hecho así que igual te lo envío, ojalá te guste

Feliz cumpleaños Tathy

El link es http://www.youtube.com/watch?v=47............

Elberth

P.s.: el video lo pienso borrar el jueves, salvo que quieras mantenerlo, me avisas si puedes para borrarlo hoy mismo o mañana o cuando tú digas, es tu video, tú dispones de él

Que la pases muy bonito amiguita Tathy

Sorry por las fotos que están en el video, son las únicas que tenia acá en la oficina, esas fotos me las mandabas cuando conversábamos creo, y las encontré =)
JAPIVERDE TUYUUU =D


Nunca recibí ningún agradecimiento, ni comentario. Fue en el mes de septiembre, cuando estuvimos conversando que me enteré que el video nunca había llegado a su correo

- (…)
- Hablando de videos, nunca me dijiste qué te pareció el video que te hice por tu cumpleaños
- Cuál video?
- Como que cuál video, el que te mandé a tu correo
- No me llegó nada, mentiroso
- Oe quee? Cómo que no
- De verdad me preparaste un video?? A ver pásamelo
- Espera te voy a reenviar el correo que te escribí esa fecha

A decir de ella y de sus comentarios le gustó el video, me alegré. Puso un comentario en el youtube que decía “lindooo lindooo lindooo, gracias carmongooo. Eres lo maximo!!!”

Hasta ahora somos buenos amigos, siempre conversamos y siempre compartimos música

- Oe tula, escucha esta canción y aprende de tu maestro a escuchar buena música
- Calla carmongo, tú que sabrás de música oe, más bien escucha esta y agradece

Son las constantes en la mayoría de nuestras conversas.



He llegado a tenerle un cariño muy especial a esa muchachita que alguna vez detuvo mi corazón; no sé exactamente si ella me tiene un cariño similar o alguna consideración. Siento que la conozco muy bien, tanto que podría apostar que ella categoriza sus contactos de su Messenger y yo precisamente no estoy dentro de la categoría de “favoritos” o “amigos”; debo estar en “otros”.

domingo, 1 de agosto de 2010

¡CHIQUILLA, TE QUIERO!

“…Ya lo ves estoy, tan loco por ti, cuando te veo venir no sé ni que decir…” Estaba rumbo a mi trabajo cuando escuché, después de años, esa canción, y me vino a la mente un episodio más de mi vida de conquistador loser; sobre todo cuando uno de los chibolos grita “¡chiquilla, te quiero!”…


Era mediados de Enero del año 2006, estaba abstraído por cuestiones de trabajo cuando llegó un mensaje de texto a mi celular; de un número desconocido, que decía más o menos lo siguiente: “dime pues, quién eres picarón” a lo que yo respondí con otro mensaje de texto a ese número desconocido diciendo más o menos lo siguiente: “hola picarona, creo que te equivocaste de número”; aparentemente la “picarona” estaba con tiempo y con ganas de mandar mensajes y yo estaba en las mismas, así que comenzamos, a mi entender, la más peculiar manera de conocernos:

- Ok, disculpa, me equivoqué de número
- No te preocupes, la equivocación es típica de las mujeres - respondí con ánimo de seguir esa conversación y meter un poquito de broma, aunque reconozco que casi casi me arrepentí de haber hecho esa broma machista – Pucha, ojalá que no se moleste y me responda – pensé. Al cabo de 30 segundos me llegó la respuesta – uff, alivio, no se molestó
- Oe keee?... las mujeres somos mejores que los hombres para tu conocimiento, habrase visto jum! – fue lo que me respondió. Me llegó otro mensaje – y se puede saber cómo se llama el bromista con quien estoy hablando? Por si acaso mi nombre es Tathiane pero mis amigos me dicen Tathy. “Vaya nombrecito – pensé - ¿por qué los papás complican tanto los nombres; No era mejor poner Tatiana a secas?” me vi tentado de escribir. No lo hice
- Mucho gusto, mi nombre es Elberth pero mis amigos me dicen Elberth - bromeé repitiendo lo mismo que ella había aclarado; supongo que también habrá pensado: “vaya nombrecito, ¿por qué los papás complican tanto los nombres; No era mejor poner Elber a secas?
- Ah, por cierto – continuó con un nuevo mensaje de texto – ya no me escribas a este número porque es de mi hermano y le estoy robando su crédito

No le escribí

Al cabo de unos 5 minutos me llegó un nuevo mensaje: holaaaa, qué pasó, Por qué ya no me escribes?
- Me dijiste que no escribiera a ese número – respondí
- Jajaja… tontin, espera te doy mi número


Desde ese día nos comunicábamos, tanto telefónicamente como por mensajes de texto, todos los benditos días de la semana, desde las 7 de la mañana hasta las 9 de la noche o más. Incluso el 14 de Febrero de ese año, no sé cómo pero ella tenía crédito ilimitado, recuerdo que me llamó a las 4 de la tarde – Aló, Elberth adivina! - Me dijo emocionada – tengo crédito y yo no he recargado nada, están locos, creo que por el día de los enamorados están haciendo locuras jajaja - y no paramos de hablar hasta las 10 de la noche, no queríamos cortar porque temíamos de que nos iban a quitar el crédito.



“…Ya te lo tengo advertido, Lo tengo bien decidido… Yo te voy a enamorar, Y conmigo tú vas a estar. No quieras disimularlo, Si en mí también has pensado, vente conmigo que yo quiero estar contigo…” continuaba la cancioncilla esa…



Llegamos a compenetrarnos tanto que no podíamos estar un día sin mantenernos comunicados. Comencé a enamorarme, o creí estarlo; nunca lo sabré.

Paraba pensando en ella, la invitaba a salir, siempre había una excusa o un motivo que impidiera que saliéramos, las pocas veces que salimos fueron muy divertidas.

Luego de un año de conocernos, fueron las dos últimas salidas las más memorables; en una de esas salidas es que escuché esa canción, mientras compartíamos los audífonos de su mp3, no conversábamos, sólo escuchábamos música; creo que nos decíamos lo que sentíamos con las letras de las canciones que escogíamos; no lo sé.

Aún recuerdo la última salida. Nos encontramos en la alameda Chabuca Granda, ella con su mochila de universitaria que pesaba como 50 kilos - no sé cómo hacia ella para cargar eso todos los días – nos sentamos en una de esas banquitas e hicimos lo de siempre, sacaba su mp3 y escuchábamos música

- Elberth mira, escucha ésta, es buenaza
- A ver… mmm…ta buena – En realidad no me gustaba, pero decía que estaba buena porque sí – a ver pon otra? Esta si está chévere
- Cha mare, se me está acercando mucho, qué hago! qué hago! – pensaba al verla tan cerca de mí – me alejo disimuladamente o hago como si no me diera cuenta. Ta’mare mejor me la chapo!

Fue uno de los besos más tiernos que pude dar en mi vida y lo mejor, fue correspondido y fue también uno de los besos más tiernos que pude recibir; de pronto le comenzaron a salir lágrimas, ¡estaba llorando!, pucha. No sabía si lloraba como una natural reacción de un niño cuando a alguien le obligan a hacer algo y lo hace pero sin querer hacerlo, solo porque tiene que hacerlo; o porque estaba emocionada, me incliné por la segunda opción.

Sucedió que ese día, luego del beso, me declaré, no recuerdo exactamente qué dije, supongo que fue algo así como: “esteee, Tathycita; de verdad, te quiero y no sé tú pero me gustaría que fueras mi enamorada”Sí! – me dijo, sonrío como sólo ella sabía hacerlo, pero seguían las lagrimas cayendo por sus mejillas; realmente me descomputaba eso; sólo atiné a pasarle el dorso de mi mano, limpiarle las lágrimas y decirle que la quería mucho…

Estuve feliz por una semana completa, seguíamos con los mensajes de texto, las llamadas y los “encuentros musicales”, sólo que en vez de Elberth era “Amor” y Tachycita se había convertido en “cariño”

Llegó el siguiente martes, exactamente una semana después del beso más tierno de mi vida. Recibí una llamaba

- Amor adivina dónde estoy, estoy rumbo a Huaraz
- A Huaraz, a qué estas viajando a Huaraz?
- Ay amor – dijo apenada - lo que pasa que mi abue está mal y voy a ir a visitarlo, estoy muy triste y te voy a extrañar, es más, siento que ya te estoy extrañando; pero te prometo que te llamaré todos los días si?

Pasó ese día, llegó el miércoles; la llamé, no me respondía; la volví a llamar horas más tarde, me contestó “Aló, lo que pasa que estoy metida en el hospital y ando muy preocupada por la enfermedad de mi abuelo, discúlpame si?, ya iré pronto a Lima”. Pasó jueves, llegó viernes, la llamé, Aló?, discúlpame estoy en clases hablamos luego si?”; ya había llegado y no me dijo, ¿qué estaba pasando?, nunca me había contestado tan fríamente, tan secamente, era una angustia que me estaba matando.

Por fin, el viernes en la noche la encontré en el Messenger

…. CONTINUARÁ