sábado, 17 de julio de 2010

Tarde, 10 Años

La última navidad viajé a Arequipa para pasarla con mi familia, todos los años, desde que me vine a trabajar a Lima, paso navidad en casa; normalmente cuando estoy en casa suelo pasarla tirado en mi cama haciendo zapping con el control remoto sin pensar en nada más que disfrutar esos pocos días de descanso.

Fue precisamente esta última navidad que me vino un arranque de nostalgia al observar los posters de Metallica que aún están pegados en las paredes de mi cuarto lo que me llevó a sacar mi álbum de fotos que sigue en el mismo lugar de siempre, en mi velador; ése álbum fue el pasatiempo de muchas noches de licor y rock en mi cuarto, cuando estábamos ya casi llegando al límite de estar re ebrios había alguien que sacaba el álbum y comenzábamos a cagarnos de risa al recordar cada momento que había precedido al momento capturado en la fotografía…

Revisando las fotos se deslizó hacia el piso un papelito cortado y doblado como una cartita que lo recogí inmediatamente y me puse a leerlo; era un papelito de hace unos 10 años que decía: “Hola, por lo pronto te entrego este chocolatito, espero que te guste, ya muy pronto sabrás quien soy, ojalá no te desilusiones jejeje. Tu angelita”, recuerdo que vi ese pedazo de papel y recordé esos tiempos cuando estaba estudiando inglés en el centro de idiomas de la universidad y un mes antes de que llegara navidad toda la clase jugábamos al “Ángel” que consistía en que todos los participantes entrábamos a un sorteo para ver, secretamente, quién era la persona a la que tenias que enviarle regalitos secretos durante todo un mes, hasta el día final donde se entregaba el regalo principal y uno descubría finalmente quién era su “Ángel”…

Apenas terminé de leer esa cartita comencé a leer todas las notitas de mi ángel que tenía entre las páginas del álbum de fotos y comencé a recordar cada momento en clase y a recordar a ella… mi ángel…

En mi salón habían dos compañeras muy bonitas, yo sólo llegué a entablar amistad con una de ellas, Liliana, estudiaba Contabilidad, Liliana era del grupo de amigos que habíamos formado en el salón, ella y Carol (que así se llamaba la otra chica linda) también participaban en el juego del “ángel”; recuerdo que cuando terminábamos las clases yo acompañaba a Lili a tomar su bus y mientras caminábamos, conversábamos de todo, yo siempre feliz de estar acompañándola y ella siempre sonreía; una vez, durante el tiempo del juego del ángel, quedamos con mi grupo de amigos preparar una pizza en casa de Liliana, yo me ofrecí a llevar el vino, pero nunca se concretó, ése día, sábado, yo ya tenía la botella de vino y sólo estaba esperando la llamada para confirmar la hora, ya eran como las 4 de la tarde y me llamó Jessica, una amiga del grupo para decirme que nadie la había llamado y que le avise cualquier cosa, entonces yo llamé a Liliana, buen pretexto, para preguntarle qué había pasado, me dijo que estaba esperando y que nadie la había llamado y como nadie la llamó para confirmar no pidió permiso a su mamá para que vayamos

- ¡Uy! Lástima Lili, yo que ya tenía el vinito
- Si pues amigo, yo también quería que nos reuniéramos todos, me dijo apenada, pero guárdala para fines de mes pues, para la reu del Ángel
- Verdad, ¿descubriste quien es tu ángel?
- No amigo, me dijo, no quiero saberlo porque es bien tacaño, jajaja
- Jajaja ¿Así? Por qué dices eso
- claro pues, encima sin imaginación, me para regalando el mismo chocolate todos los días, me quiere ver gorda, jajajaja…
- seguro tu alguna vez dijiste que te gustaban los chocolates pues, y el pata quiere complacerte, jajaja… Silencio… no le gustó la broma al parecer, cambié de tema para barajarla, esteee, ¿y qué planes para este fin que supuestamente íbamos a reunirnos en tu casa?
- ya nada amigo, iremos con mi mami y mi hermana a visitar a mi abuelito que está mal, me comentó algo decepcionada
- Bueno señorita, la dejo entonces, le dije, yo voy a llamar a mis patas pa’ ver si salieron y no quedarme con las ganas de tomar un trago, continué
- Siempre tú, me dijo algo molesta, no tomes mucho ah!
- no creo amiga, chau cuídate, el lunes te cuento; terminé
- chau amiguito; creo que desde esa época se me pegó el “amiguita” como una manera tácita e inconsciente de recordarla…

Cuando estuve revisando y releyendo todas las notitas escritas a mano con plumón color fucsia y stickers de hello kitty o winnie pooh que ella me había mandado, siempre con los mismos deseos y comentarios de que yo era una bella persona (sí, yo señores) y que agradecía que fuera mi ángel y de que yo era una de las pocas buenas personas que había conocido (sí, yo otra vez señores) di la vuelta a la que supuestamente había sido la última notita que me había mandado cuando algo captó mi atención especial a esa notita, la volteé y leí: “Mañana que vas a saber quién soy me acompañas a mi casa please?”, ¡no podía creerlo, nunca había leído eso!, estaba escrita con un lapicero de tinta amarilla, de esos que venían de todos los colores, y letras chiquitas, y ¡yo nunca había leído eso!...

Recordé esa noche de los intercambios; yo no sabía exactamente quién iba a ser mi ángel, sin embargo rogaba que fuera precisamente ella; al final me entregó mi regalo, un peluche de winnie pooh que hasta ahora lo tengo, yo agradecí a dios que haya sido ella, me abrazó y me dijo: Elberth ¿sorprendido? Más tarde somos no? Yo inmensamente feliz de recibir su abrazo le dije: Claro lili, somos más tarde, mira eh?...

Ahora comprendo por qué no fue ese día con nosotros a la disco; todos salimos contentos y con ganas de ir a la disco para continuarla y festejar la última clase del ciclo y la despedida hasta el próximo año; Jessica le dijo a Liliana para ir pero ella media desinteresada dijo que no podía, me miraba, yo me acerqué junto a Jessica para animarla, me miró, dijo: “vayan ustedes nomás tengo que encontrarme en el centro con mi mamá y mi hermana… chau chicos…” se fue.

Yo me quedé triste porque de verdad quería que vaya a la disco porque quería estar con ella y hasta había planeado acompañarla a su casa y mandarme.

- ¿Qué habrá pasado, está media rara, la notaste?” me preguntó
- Sí, dije, qué raro, si me dijo para ir, estaba animada

Ahora comprendo por qué nunca más me llamó pese a que habíamos quedado estar siempre en contacto y que ella me llamaría; yo la llamé dos veces recuerdo, nunca la encontré…nunca más la vi…

Gracias A la magia del internet, se que ahora es contadora y que está trabajando en Cuzco como siempre quiso.

2 comentarios:

  1. Están muy buenas las historietas! pero de donde te las copias ah? xD ...
    Ppor cierto bien pellejo el que escribe ahhh ... amigo se parece bastante a ti jajaja ...
    Bien Picaro! xD
    Bueno felicitaciones pq te salieron fenomenales... es lo mínimo no? q puede salir de un fenómeno ???... historias fenomenales jajajaja
    mentira! elberthcillo me encataron tus escritos! sigue escribiendooo!
    quiero MASSS HISTORIAS... Un beso
    Cuidese sr Carmongo!
    Naths

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